Tesoro mendocino
La Laguna de Llancanelo, en Malargüe, no es solo un paisaje mendocino; es un pulmón ecológico reconocido internacionalmente por el sistema Ramsar. Este humedal funciona como un santuario crítico para más de 150 especies de aves migratorias que, tras recorrer hasta 16.000 kilómetros desde el Ártico, encuentran aquí su fuente de alimento y descanso. La reciente incorporación a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras subraya su valor estratégico. En un contexto de crisis climática, proteger estos espejos de agua es fundamental para garantizar la supervivencia de especies como el flamenco austral y el batitú.