La euforia inicial por la inteligencia artificial generativa está chocando de frente con la realidad operativa de las empresas.
Según un reciente informe de la consultora Gartner, el 50% de las iniciativas de IA en el mundo corporativo son abandonadas antes de alcanzar la fase de producción. Lo que comenzó como una carrera desesperada por la innovación se ha transformado en un cementerio de pruebas de concepto que no logran demostrar un impacto real en el negocio.