Cine y Memoria: a 40 años del Oscar que nos ayudó a contar la verdad

En un nuevo aniversario del golpe de Estado, recordamos "La Historia Oficial", la película que rompió el silencio sobre la apropiación de niños y puso al cine argentino en lo más alto de Hollywood.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

23 Marzo de 2026 - 14:20

El 24 de marzo es una fecha que cala hondo en el ADN argentino. Pero hay una coincidencia que no todos tienen presente: un 24 de marzo, pero de 1986, Norma Aleandro subía al escenario de los Oscar para pronunciar aquel histórico "God bless you" al anunciar que La Historia Oficial se quedaba con la estatuilla a Mejor Película Extranjera. En el programa Sin Verso, analizamos por qué este film sigue siendo tan necesario como el primer día.

De la publicidad al compromiso histórico

Lo que hoy parece un éxito asegurado, en su momento fue una apuesta arriesgada. Luis Puenzo, el director, venía de filmar comerciales y cortometrajes. De hecho, a la prestigiosa guionista Aída Bortnik le costó aceptar la propuesta porque Puenzo "no era del palo del cine".

Sin embargo, el café que compartieron tras el regreso de Aída del exilio en 1983 lo cambió todo. Bortnik tenía una visión clara: no quería caer en lo escatológico de la tortura o la muerte física, sino profundizar en la herida de la apropiación de menores y el drama del exilio. Así nació el guion que protagonizaron Héctor Alterio y Norma Aleandro.

Un éxito que hoy sería impensado

La película no solo fue un hito político, sino también un suceso comercial. Con más de 900.000 entradas vendidas, demostró que la sociedad argentina, en plena primavera democrática, tenía una necesidad imperiosa de verse reflejada en la pantalla grande. Comparado con los números actuales del cine nacional, donde 100.000 espectadores ya se consideran un triunfo, la vigencia de esta obra es abrumadora.

Memoria, Verdad y Justicia en 35mm

El recorrido internacional fue impecable. Antes del Oscar, Norma Aleandro ya se había alzado con la Palma de Oro en Cannes (premio que compartió con Cher). Pero más allá de las vitrinas llenas, el valor real de La Historia Oficial reside en su capacidad para abrir ojos.

Como se mencionó en la charla, es un documento fílmico que debería ser materia obligatoria en las secundarias de todo el país. Junto a otras producciones como La noche de los lápices, El secreto de sus ojos o la más reciente Argentina, 1985, forma parte de esa línea de tiempo necesaria para que, como sociedad, nunca más volvamos a los tiempos de oscuridad.