La reciente gira del gobernador Axel Kicillof por España desató una fuerte polémica tras conocerse el despliegue de una comitiva de 15 personas. El viaje, financiado mediante el Consejo Federal de Inversiones (CFI) con fondos de la coparticipación, tuvo como eje central la visibilización de la situación judicial de Cristina Kirchner.
A pesar de que el objetivo oficial era la captación de capitales, la misión concluyó sin acuerdos comerciales ni promesas de desembolso. Este escenario genera críticas por la contradicción entre el discurso de austeridad y el gasto en logística internacional, mientras la gestión bonaerense enfrenta desafíos financieros críticos.