En una entrevista para El Interactivo, la docente Lorena advirtió sobre el "costo cognitivo" de la Inteligencia Artificial en la educación. Basándose en la neurociencia, explicó que el cerebro tiende a ahorrar energía y, al delegar tareas de forma pasiva a la máquina, se pierden capacidades críticas como el razonamiento y la memoria a largo plazo.
La especialista destacó que el aprendizaje verdadero requiere tiempo y esfuerzo. Si la IA suplanta el proceso en lugar de potenciarlo, los alumnos pierden la posibilidad de defender sus trabajos y retener información esencial, convirtiendo una herramienta útil en un factor de debilitamiento intelectual.