La ciudad de La Plata se encuentra conmocionada tras el hallazgo de un escenario de tortura y negligencia extrema. Efectivos de la policía provincial detuvieron este jueves a un hombre acusado de mantener a su hijo de 10 años encerrado en una jaula metálica en el patio de su vivienda. La intervención policial se produjo tras una serie de denuncias por parte de vecinos, quienes alertaron sobre los constantes pedidos de auxilio que se escuchaban desde el interior de la propiedad en horas de la madrugada.
Un rescate urgente en condiciones infrahumanas
Al irrumpir en el domicilio, los agentes confirmaron la veracidad del reporte: el menor se encontraba en un cubículo improvisado con maderas y rejas, rodeado de suciedad y sin los elementos mínimos de subsistencia. Según fuentes judiciales, el niño presentaba un cuadro severo de deshidratación y cicatrices que sugieren un maltrato crónico. "Fue una escena de horror; el niño apenas podía hablar pero sus ojos pedían ayuda a gritos", relataron fuentes allegadas al operativo de rescate realizado en la periferia platense.
La Justicia dispuso la detención inmediata del progenitor, quien enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad agravada y lesiones gravísimas. El menor ya fue puesto bajo la tutela de los organismos de Niñez y Adolescencia, mientras recibe asistencia médica especializada para estabilizar su delicado estado de salud. La fiscalía busca ahora determinar si hubo omisión por parte de otros adultos del entorno familiar, mientras la comunidad local exige que se aplique la pena máxima ante este acto de crueldad. Este hecho aberrante reaviva el debate sobre la efectividad de los mecanismos de alerta temprana en casos de violencia familiar.
El padre fue derivado a una dependencia policial, mientras que su hijo quedó a cargo de la madre, Morena Guadalupe Romero, de nacionalidad salvadoreña, al igual que el menor.