La tensión en las calles argentinas llegó a un punto de no retorno. Según Viviana Isasi, directora de Isasi/Burdman Consultores, entre el 70% y el 90% de la población demanda sanciones firmes contra trapitos, limpiavidrios y vendedores ambulantes. El informe, presentado en el programa Sin Verso, destaca que 1 de cada 3 ciudadanos ya sufrió situaciones de acoso o presión directa.
El fenómeno trasciende la necesidad social: el abordaje "de prepo" es percibido hoy como una amenaza a la seguridad urbana. Mientras el debate sobre el orden público crece, la sociedad exige que la ayuda sea voluntaria y no una imposición violenta en cada semáforo.