Una investigación liderada por el arqueólogo Ramiro Barberena para Círculo Político reveló hallazgos sorprendentes sobre las poblaciones que habitaron Mendoza hace dos milenios. Mediante análisis de ADN antiguo e isótopos de estroncio en dientes y huesos, los científicos determinaron que Uspallata fue un punto clave de convergencia migratoria.
El estudio, que contó con el respaldo de National Geographic, detectó una "anomalía" histórica: un sitio donde la mayoría de los individuos eran migrantes que se asentaron allí durante un siglo. Estos resultados no solo detallan su dieta basada en el maíz, sino que confirman un vínculo genético directo con las comunidades huarpes actuales, desmintiendo su supuesta desaparición.