Tras la viralización de un documento denominado "Informe T-6458" que ponía en duda la calidad del recurso, el Departamento General de Irrigación (DGI) confirmó que el agua potable suministrada por los operadores comunitarios de la zona cumple estrictamente con las normas de salud vigentes.
Las inspecciones permanentes de la Dirección de Regulación y Control (DIRCAS) ratificaron que el servicio prestado por la Cooperativa Los Corralitos, Cooperativa Corralcoop, Unión Vecinal El Sauce y la Cooperativa Puente de Hierro se encuentra dentro de los parámetros normales de cloro, pH y turbiedad.
Además, los análisis bacteriológicos descartaron la presencia de contaminantes peligrosos en las redes oficiales.
Ante la confusión generada, Irrigación solicitó formalmente a la UNCuyo que aclare la validez técnica del informe que circula en redes.
Las autoridades buscan determinar de dónde se extrajeron las muestras analizadas, ya que existe la sospecha de que podrían pertenecer a perforaciones privadas y no a la red pública.
En este sentido, se emitió una alerta vital para los vecinos: el agua de pozos particulares no es apta para consumo humano.
Sin el tratamiento de potabilización adecuado, y dada la cercanía con pozos sépticos en zonas sin cloacas, el consumo de agua subterránea directa representa un grave riesgo para la salud familiar.
Para quienes buscan seguridad en su alimentación y bienestar cotidiano, la recomendación es clara: confiar únicamente en las redes controladas por los operadores autorizados.