El Fondo Monetario Internacional (FMI) oficializó la aprobación de la segunda revisión del programa con Argentina, dando luz verde a un desembolso clave de 1.000 millones de dólares que ingresará directamente a las reservas internacionales. El organismo multilateral respaldó la marcha macroeconómica tras el impulso de las recientes reformas fiscales, comerciales y laborales, atenuando el hecho de no haber alcanzado la meta estricta de reservas a fin de año.
Esta inyección de divisas coincide con un hito financiero doméstico. El Banco Central hilvanó una racha histórica de 92 jornadas consecutivas comprando dólares en el mercado, acumulando más de 8.800 millones de dólares en lo que va del año. El ingreso de los fondos resulta vital para consolidar la estabilidad cambiaría y reforzar las arcas del Estado.