La provincia de Mendoza asumió oficialmente la responsabilidad de reparar y mantener las principales rutas nacionales que atraviesan su territorio. Ante la confirmación por parte de la Nación de la falta de fondos para continuar con la obra pública, el gobierno local se hará cargo de los trabajos sin recibir una compensación económica directa. A cambio de esta absorción, la Nación le otorgó a la provincia el permiso exclusivo para instalar cabinas de peaje en los tramos que sean reparados.
¿Dónde estarán las obras y los peajes?
El acuerdo, formalizado a través de una adenda del decreto 859 entre el gobernador Alfredo Cornejo y Marcelo Campoy, titular de Vialidad Nacional, abarca vías neurálgicas para la conectividad y el comercio. Entre ellas se destaca la Ruta Nacional 40, específicamente en el empalme con la Ruta 7 en Agrelo, donde la provincia finalizará los rulos de conexión. También se intervendrá la Ruta 143, un corredor sumamente transitado y dañado por la carga pesada, en el tramo que va desde Pareditas hasta San Rafael.
Además, el tradicional Acceso Este, entre Palmira y la Avenida Costanera, dejará de ser Ruta 7 para convertirse en la Ruta Provincial 22. En esta zona central de Guaymallén, la provincia construirá nuevos puentes elevados y bajo nivel para reconectar áreas que hoy están aisladas, como Dorrego, San José y Villa Nueva.
Como explicó el periodista Enrique Villalobos en Círculo Político, esta medida obligará a los mendocinos a acostumbrarse al uso y pago de peajes para mantener el erario provincial que financiará estas obras.