La nueva encíclica del Papa León XIV encendió el debate global al lanzar una dura advertencia sobre el avance de la Inteligencia Artificial. En un extenso documento, el Sumo Pontífice criticó la carrera armamentística y la consolidación de monopolios tecnológicos, exigiendo regulaciones urgentes para proteger a los civiles.
Sin embargo, especialistas señalan que la ética del Vaticano choca con la realidad del sistema capitalista. El desarrollo de modelos avanzados de IA exige una infraestructura millonaria que solo un puñado de gigantes corporativos puede financiar. Aunque la Iglesia busca erigirse como un faro moral, la innovación tecnológica responde a dinámicas comerciales de escala imposibles de frenar en el escenario internacional.