Nueva York volvió a ser el epicentro de la moda con la premiere de la secuela de El Diablo Viste a la Moda. Veinte años después, el icónico trío formado por Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt se reencontró en una alfombra roja que exigía el color rojo como protagonista.
Streep deslumbró con una imponente capa de cuero de Givenchy, mientras que Hathaway optó por un diseño de Louis Vuitton. El evento, transmitido por Disney+, no solo destacó por el lujo, sino por la expectativa de ver cómo evolucionó la relación entre Miranda Priestly y sus exasistentes en esta nueva entrega.