El ritmo de vida actual y las extensas jornadas de trabajo frente a la computadora están pasando factura a nuestra salud física. El sedentarismo se convirtió en un enemigo silencioso, pero combatirlo no requiere necesariamente pagar la costosa cuota de un gimnasio.
La importancia de las pausas activas
El profesor de Educación Física, Damián Stol, explicó durante su paso por el programa El Interactivo, conducido por Fernando García y Emilia Iglesias, que la clave está en el movimiento constante. "Tenemos que hacernos el tiempo de por lo menos dos o tres veces en la semana poder hacer actividad física", detalló. Para quienes no tienen margen horario o no disfrutan de los centros de entrenamiento, salir a caminar a un ritmo sostenido o dar unas vueltas por la plaza resulta fundamental para desconectar la mente y estirar los músculos.
Sin embargo, durante la jornada laboral, la recomendación principal son las pausas activas. Levantarse de la silla cada cierto tiempo y dedicar entre 5 y 15 minutos a realizar ejercicios de elongación, movilidad articular y respiración puede marcar una gran diferencia.
Además, Stol hizo hincapié en no descuidar zonas clave del cuerpo. Es vital fortalecer la zona media (abdominales y espinales), ya que son el verdadero sostén de nuestra postura. Finalmente, advirtió sobre un error común: olvidar el tren inferior. Las piernas son el motor que nos traslada día a día, por lo que mantenerlas tonificadas y en movimiento es clave para prevenir patologías.