Los indicadores económicos actuales muestran un desacoplamiento entre las variables macroeconómicas y la economía doméstica. Sectores estratégicos como el agro, la minería y la energía presentan una tendencia de crecimiento sostenido. Sin embargo, este dinamismo no se replica en el consumo minorista ni en el poder adquisitivo salarial.
Según el análisis técnico, la actualización de haberes no ha logrado compensar la inflación acumulada de los últimos siete meses. Actualmente, el peso de los servicios públicos representa el 40% del ingreso promedio, limitando la capacidad de gasto en otros rubros. La reactivación de la microeconomía dependerá de la estabilidad de precios y el contexto internacional.