Las bajas temperaturas exigen al máximo los componentes del vehículo. En diálogo con Ciudadano News, el especialista en mecánica Pablo advirtió sobre un error común que cometen los conductores: ignorar el estado del aceite. Contrario a la creencia popular de que las fallas al arrancar se deben únicamente a la batería, un lubricante inadecuado o mezclar tipos (como mineral y sintético) vuelve pesado al motor durante las heladas. Respetar la especificación del fabricante y realizar el cambio anual o cada 10.000 kilómetros es vital. Además, el experto recomendó verificar que el líquido refrigerante no supere los dos años de uso para evitar congelamientos destructivos en el radiador.