La salud pública de Mendoza sufre una preocupante escasez de profesionales en especialidades clave como terapia intensiva, neurología pediátrica y anatomía patológica. Debido a las exigentes guardias de 24 horas y mejores ofertas económicas en provincias vecinas o el exterior, la deserción médica ronda el 50%.
Frente a los exámenes de residencias del 30 de junio, donde hay 1.000 inscriptos, el Ejecutivo elevó el sueldo de los sectores requeridos a 1.985.000 pesos para intentar mitigar la crisis y asegurar la cobertura en los hospitales de la provincia. Para más detalles, escuchá la columna de Enrique Villalobo.