La llegada a los 40 años plantea un escenario inédito para los Millennials, quienes atraviesan la mediana edad con prioridades muy distintas a las de sus padres. En diálogo con El Interactivo, la psicóloga Mariana Quinn explicó que esta transición vital expone el choque entre los mandatos tradicionales heredados y una realidad financiera compleja.
Marcados por sucesivas crisis económicas, el acceso a la casa propia dejó de ser el estándar de éxito, siendo reemplazado por la búsqueda de experiencias. Para Quinn, la clave actual radica en procesar ese desfasaje y gestionar la insatisfacción para redefinir metas basadas en el bienestar.