El CONICET Mendoza lidera una innovación en bioarquitectura mediante el desarrollo de paneles aislantes termoacústicos elaborados con residuos de la industria vitivinícola. Maira Terraza, diseñadora industrial y becaria doctoral del organismo en el INAHE, explicó que el proyecto utiliza el sarmiento, un descarte de la poda invernal de la vid, combinado con micelio de hongos como aglutinante orgánico.
Este biomaterial rígido posee una apariencia similar al telgopor tradicional pero ofrece una alternativa 100% ecológica y biodegradable. El desarrollo se encuentra en etapa de validación técnica para su posterior transferencia y comercialización masiva.