La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que unos 1.800 millones de niños respiran aire con niveles de toxicidad que ponen en riesgo su crecimiento. El material particulado y los óxidos de nitrógeno, presentes en ciudades como Buenos Aires, Mendoza o Córdoba, afectan no solo los pulmones de los recién nacidos, sino también su sistema inmunológico.
Según explica Daniel Gallardo en su columna, los expertos subrayan que la exposición temprana a estos contaminantes aumenta la vulnerabilidad a infecciones respiratorias graves durante el primer año de vida.