La caída del peso boliviano reactivó el tour de compras en la frontera norte. Actualmente, $1.000 argentinos equivalen a entre 6,4 y 6,6 bolivianos, una cotización que atrae a miles de ciudadanos hacia Bermejo. Durante el último fin de semana largo, se registraron filas kilométricas para adquirir ropa de invierno, electrodomésticos y productos de reventa.
El fenómeno, impulsado por la brecha cambiaria y el cierre temporal de pasos fronterizos por elecciones en Tarija, genera un intenso movimiento logístico en Aguas Blancas, Salta, donde la diferencia de precios resulta determinante.