La neurociencia transformó la comprensión sobre la zurdera. Un reciente metaanálisis de la Universidad de Cornell demostró que ser zurdo representa un marcador de variabilidad neurológica y no una predicción de mayor creatividad o talento.
El periodista Martín Gastañaga explica cómo este estudio reveló un cambio en la geografía cerebral. Mientras que el 95% de los diestros procesa el lenguaje en el hemisferio izquierdo, en los zurdos esa proporción cae al 70%, distribuyendo las funciones de forma atípica o bilateral.
Aunque esto genera variaciones en la velocidad de transferencia entre hemisferios, los zurdos destacan en tareas visuoespaciales y en la discriminación entre izquierda y derecha.