El cacao atraviesa una crisis de precios sin precedentes debido al impacto del cambio climático en las cosechas tradicionales. Ante este escenario, la startup israelí Celleste Bio desarrolló una solución disruptiva: chocolate cultivado en laboratorio.
El periodista Fernando García detalló en el programa Sin Verso que no se trata de un producto artificial, sino de células de cacao bioidénticas multiplicadas en biorreactores.
Este avance ya cuenta con el respaldo financiero de gigantes como Mondelēz International, dueña de Oreo y Cadbury. El objetivo principal es complementar la producción agrícola para evitar la escasez y estabilizar el mercado internacional.
Según García, un solo grano de cacao podría generar una producción equivalente a toda una hectárea cultivada, garantizando así el futuro del consumo masivo sin depender de las fluctuaciones climáticas.