Ser el trabajador más comprometido de la oficina puede tener un costo psicológico altísimo. Un reciente estudio internacional de las universidades de Cornell y Northeastern reveló la alarmante vigencia del "burnout silencioso", un fenómeno de desgaste invisible que afecta directamente a los profesionales más motivados.
La investigación descubrió que el 74% de los gerentes tiende a sobrecargar de tareas a quienes muestran mayor entusiasmo, cayendo en el error de asumir que su pasión los hace inmunes a la frustración o al cansancio. Al no saber poner límites a tiempo, estos perfiles acumulan estrés y terminan por implosionar.
Para una cultura laboral que intenta priorizar la salud mental, el hallazgo expone una incómoda paradoja del sistema actual: la eficiencia suele premiarse con más presión.