A partir de los consumos registrados desde el 1 de mayo, rige en Mendoza un nuevo cuadro tarifario para el servicio eléctrico. La medida, oficializada por el EPRE mediante la Resolución 102/2026, implica una variación promedio del 12% en la factura final, dependiendo de la categoría y el consumo. Este incremento responde principalmente al aumento del costo de abastecimiento nacional y a la adecuación del Valor Agregado de Distribución (VAD) provincial, la cual se activó al superar la inflación el umbral del 7%.
Subsidios y beneficios vigentes en Mendoza
Para mitigar el impacto en el bolsillo, el Gobierno provincial mantiene el esquema de asistencia que alcanza al 21% de los usuarios residenciales. Entre los beneficios más destacados, los jubilados y pensionados perciben un descuento de hasta el 60% sobre la totalidad de los conceptos eléctricos. Asimismo, la Tarifa Social contempla rebajas de hasta el 25%. Los usuarios electrodependientes también cuentan con protección, con bonificaciones del 100% para quienes integran el registro nacional.
En términos generales, para los usuarios residenciales el impacto promedio será del 8%. Quienes poseen subsidio nacional verán incrementos de entre $3.000 y $9.600 mensuales, mientras que para usuarios sin asistencia el aumento rondará los $3.350 a $13.000. Un dato clave es que se amplió el tope de consumo subsidiado a 300 kWh mensuales, duplicando el límite anterior. Por otro lado, zonas de montaña y áreas rurales mantienen descuentos adicionales de hasta el 10% en invierno. Finalmente, el sector de riego agrícola percibirá una reducción promedio del 13% en su factura gracias a una alícuota diferencial de IVA.