El avance de la tecnología en el ámbito educativo ha alcanzado un punto de inflexión disruptivo que desafía las bases pedagógicas tradicionales. En Chicago, Estados Unidos, un colegio ha comenzado a implementar un modelo experimental donde la Inteligencia Artificial reemplaza al docente frente al aula.
En este esquema, los alumnos interactúan directamente con plataformas digitales que gestionan el contenido didáctico, mientras que el profesor humano queda relegado a un rol de "coach" o facilitador que solo interviene en momentos puntuales de acompañamiento emocional.
El riesgo del sedentarismo cognitivo
En el programa El Interactivo, la especialista en IA, Belén Ortega, analizó las profundas implicancias de este cambio radical. Ortega introdujo un concepto alarmante para el desarrollo humano: el "sedentarismo cognitivo".
Al igual que el cuerpo se debilita ante la falta de actividad física, la mente corre el riesgo de atrofiarse si delega sistemáticamente la resolución de problemas complejos, el análisis y el pensamiento crítico a un sistema automatizado.
El temor principal es que los jóvenes egresen con una dependencia algorítmica que anule su capacidad de generar ideas propias.

