Sostener la salud de los 1.050 animales que aún habitan el Ecoparque de Mendoza exige ingenio y un presupuesto que ronda el millón de dólares anuales. El mayor desafío es nutricional: muchas especies exóticas no encuentran en el suelo mendocino los frutos, fibras o insectos de sus hábitats originales.
Para cerrar esta brecha, el Gobierno provincial selló un acuerdo con el ISCAMEN. El organismo proveerá "tenebrios" (larvas de escarabajo), un superalimento proteico que ya entusiasma a los monos del predio. Según Ignacio Haudet, director de Biodiversidad, explicó en Círculo Político, que este refuerzo es crucial para compensar la falta de recursos naturales locales y asegurar el bienestar animal mientras se gestionan futuros traslados.

