La activación de la Alerta Sofía para hallar a la pequeña desparecida en Córdoba demoró más de siete horas, un tiempo que Ana Rosa Jovet, presidenta de Missing Children Argentina, considera excesivo. Mientras la niña desapareció a las 14:30, el protocolo oficial recién se inició cerca de las 22:00.
Esta brecha temporal es crítica en escenarios de alto riesgo. Según Jovet, la presión mediática fue el factor determinante que disuadió a los captores, y no la celeridad del sistema. El caso deja una advertencia clara: es urgente simplificar la burocracia judicial para que el Estado actúe antes de que el reloj se convierta en el peor enemigo.