El sistema electoral argentino establece elecciones cada dos años, una herencia de la Constitución de 1853 diseñada para evitar el hiperpresidencialismo y renovar el poder legislativo gradualmente. En Mendoza, el debate sobre votar cada cuatro años cobra fuerza, aunque requeriría una reforma constitucional integral.
Enrique Villalobos analiza en Círculo Político cómo el escenario local enfrenta este desafío y el rol fundamental de la Boleta Única para evitar el "efecto arrastre" de las listas sábana. Unificar los comicios reduciría el tiempo de campaña constante, pero exige un alto consenso político.