A través del Decreto 314/2026, el Gobierno nacional oficializó el Plan ARMA, una ambiciosa reforma para otorgar autonomía financiera a las Fuerzas Armadas. La medida, impulsada por el presidente Javier Milei, establece que el 10% de lo recaudado por la venta o privatización de bienes del Estado se destinará directamente a Defensa.
Además, el plan permite que las fuerzas retengan hasta el 70% de sus ingresos propios para reinversión, fondos que anteriormente eran absorbidos por el Tesoro Nacional. Este nuevo esquema busca garantizar recursos genuinos para la recuperación de la capacidad operativa y la modernización tecnológica del país.