El periodista José Urrutia expone el complejo escenario que atraviesa el Partido Justicialista. Según su visión, el kirchnerismo duro intenta replicar el "modelo Cámpora": ubicar a un candidato en la presidencia mientras retiene el poder real. La estrategia, sugerida por la diputada Teresa García, dejaría al descubierto que la prioridad del espacio es garantizar el blindaje judicial de su cúpula, una idea reforzada por el exjuez Raúl Zaffaroni.
El desafío del peronismo hoy es encontrar a un dirigente dispuesto a someterse a ese rol de delegado. En esta danza de nombres ya resuenan figuras como Axel Kicillof, Sergio Uñac y hasta el pastor Dante Gebel. Mientras la interna opositora debate estas opciones, la radicalización del espacio termina beneficiando a Javier Milei, quien capitaliza el contraste para enfocarse en su propia gestión sin desgaste.