Para Federico Calabró, abogado y experto en seguridad, la intervención de las Fuerzas Armadas no representa la solución definitiva contra el narcotráfico. En este 2026, el debate vuelve a chocar con los límites de la Ley de Seguridad Interior y los riesgos institucionales de la militarización.
Calabró sostiene que el combate real exige inteligencia criminal estratégica antes que fuerzas de choque en los barrios. Según el analista, el despliegue militar suele responder a una narrativa política de "mano dura" con baja efectividad real. La clave, afirma, reside en desarticular redes financieras y logísticas, no solo en saturar las calles.