Axel Kicillof se encuentra en una encrucijada política decisiva. Según el análisis del periodista José Urrutia, existe una "guerra fría" dentro del peronismo donde el gobernador bonaerense ya no acata órdenes directas del kirchnerismo duro. La presión de Máximo Kirchner y el "operativo clamor" por Cristina Kirchner han tensionado al máximo la gestión en la Provincia.
Kicillof se apoya en un bloque de intendentes que impulsan su autonomía, intentando resistir la conducción vertical de la exmandataria sin quebrar la estructura provincial. Esta fragmentación interna pone en duda el futuro de la coalición opositora y redefine los liderazgos de cara al próximo escenario electoral.