Mendoza atraviesa un cambio de paradigma. El histórico manual político de "hacer asfalto" para ganar elecciones ya no es suficiente. Según los últimos sondeos locales realizados por DC Consultores, los ciudadanos perciben una gestión provincial estancada que prioriza la infraestructura estética por sobre las urgencias del bolsillo. El analista Aníbal Urios brindó los detalles en Sin Verso.
La brecha salarial con sectores dolarizados y la crisis habitacional —con alquileres inalcanzables para los empleados estatales— incrementan el malestar. En un contexto de profunda desigualdad entre el Gran Mendoza y el interior, la sociedad exige un Estado activo que diversifique la matriz productiva y ordene las prioridades del gasto.