El gobierno de Javier Milei tomó una decisión drástica que confirma la fractura total en la cima del poder en Argentina. La vicepresidenta Victoria Villarruel fue excluida de la lista oficial y no fue invitada al tradicional Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. Esta sorpresiva determinación marca un punto de no retorno en la relación de la fórmula presidencial, evidenciando que las diferencias ideológicas y de gestión han superado los límites del protocolo institucional.
Históricamente, el Presidente y su Vice caminan juntos cruzando la Plaza de Mayo para este evento patrio. Sin embargo, este año el Gobierno buscó evitar a toda costa la foto de Milei y Villarruel juntos, cancelando cualquier tipo de especulación mediática sobre una tregua en su tensa relación bilateral.
Mientras que ministros, secretarios, diputados y senadores aliados sí recibieron su invitación formal con semanas de anticipación, la vicepresidenta se quedó afuera de la ceremonia patria más importante del país.