A medida que el calendario electoral se asoma, Mauricio Macri redefine el destino del PRO. Según el analista Guido Moscoso, entrevistado en el programa Sin verso, la cúpula partidaria ha decidido alejarse de una fusión total con La Libertad Avanza para ejecutar una "jugada maestra": convertirse en la red de contención de los desencantados.
El plan consiste en atraer a aquellos ciudadanos que votaron a Javier Milei buscando un cambio, pero que hoy enfrentan la fatiga del ajuste o la falta de resultados tangibles. Al mantener una identidad propia, el partido amarillo se ofrece como una alternativa de gestión profesional sin los riesgos de la incertidumbre política, buscando heredar el capital electoral que el oficialismo empiece a ceder.