Dante Gebel dejó de ser solo un conferencista espiritual para transformarse en un actor clave del ajedrez electoral argentino. Según el periodista José Urrutia en el programa Sin Verso, el "showman" ya inició un despliegue estratégico que trasciende lo religioso y busca penetrar en el núcleo del poder tradicional.
Sus movimientos recientes incluyen reuniones de alto nivel con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y sectores de la CGT. Esta red de contención política busca cimentar un perfil de outsider pero con respaldo estructural. Gebel espera el fin del Mundial de Fútbol para formalizar su carrera hacia la Casa Rosada.