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Foro VALOS 2018: el futuro es hoy

El tradicional evento sobre Responsabilidad Social Empresaria se llevará a cabo en el Sheraton

27 de julio, 2018 - 10:07

Todos conocemos la importancia de la tecnología en nuestras vidas, muchos tomamos conciencia de lo que ésta ha permitido en materia de romper fronteras, inclusión y equidad, pero pocos podemos tomar dimensión de cómo cambiará la matriz productiva, los futuros trabajos y profesiones cuando máquinas superen a los hombres, se creen nuevos puestos de trabajo y muchos de los actuales sean reemplazados por robótica y tecnología.

Actualmente personas con limitaciones físicas y funcionales pueden mejorar su calidad de vida y acceder a trabajos con igualdad de condiciones gracias a dispositivos tecnológicos y aplicativos especializados; por ejemplo, algunas madres pueden equilibrar su vida familiar con su vida profesional trabajando full-time o part-time desde sus casas,  emprendedores logran abrir sus oficinas en cuestión de días y llegan con sus productos o servicios a consumidores del mundo sin moverse de su locación. Empresarios mejoran el rendimiento de sus empresas y poseen información para mejorar el triple impacto de sus negocios  y gran cantidad de personas se conectan fácilmente para colaborar en red ante temas sociales y medioambientales.   

Estos son algunos de los beneficios que otorga la tecnología y que están a la vista de todos que,  si bien se han sabido aprovechar, resulta curioso que a sabiendas de que el desarrollo tecnológico es altamente exponencial, poco estamos haciendo y tomando conciencia en materia del futuro de la economía, desempleabilidad, nuevas formas de trabajo, nuevos empleos, reestructuración en los trabajos que desarrollamos y las profesiones que elegimos para nosotros mismos y para nuestros hijos. 

A nivel local se sigue apostando a una matriz productiva distinta a la que exige el mundo de hoy, una matriz de muchos años atrás centrada en materias primas y no en productos y servicios del conocimiento,  sin darle real importancia a lo que ya muchos países del mundo saben y actúan en consecuencia.  Debemos considerar que la matriz productiva de Mendoza debe modificarse y sobre esa base apostar en todos los sentidos, desde lo educativo a partir de la temprana edad hasta el trabajo en las políticas públicas y privadas.  Hasta hoy colegios e instituciones dan una formación básica en tecnología, utilizan modelos no acordes a las necesidades actuales en la manera de enseñar, introducen en sus esquemas educativos el uso de las TICs cuando el énfasis podría estar en la creación e innovación tecnológica y preparan para emplearse y no para emprender en sus modelos de formación y de allí en más la lista crece. Las métricas con las que se toman decisiones en muchas ocasiones no incluyen la industria del conocimiento y los encuentros en el sector público siguen siendo mayormente en base a  tierras, metales y vinos cuando también debieran ser protagonistas los bits.

Las nuevas tecnologías cambian el tablero generándose grandes responsabilidades que tanto el sector público, como el educativo y el privado deben asumir.  El arribo de nuevas tecnologías y cambios disruptivos tales como el blockchain (bases de datos descentralizadas)  y la IoT (internet de las Cosas), por citar solo algunos ejemplos, más los grandes avances en IA (inteligencia artificial) cambian aún más las reglas de juego de la economía y nuestro estilo de vida, entender un mundo donde la mayoría de los puestos de trabajo son reemplazados y modificados fuertemente por la tecnología, la robótica y  donde nuevos trabajos se crean demuestra la necesidad inminente de poner manos a la obra para adaptarse a una nueva sociedad; esto influye desde las profesiones que se elige estudiar hasta planificar bajo un nuevo esquema donde – innegablemente-  una gran cantidad de personas quedará desempleada pero, a la vez,  se abrirán muchos espacios nuevos de desarrollo.  Esto que parece muy a futuro ya es presente, basta ver los avances en cuanto a automóviles autónomos como para proyectar que conductores de todo tipo de transporte deberán reconvertirse, reinventarse y adaptarse para poder subsistir y donde se requerirán otros puestos para acompañar la infraestructura que esto requiere. Casos similares ya se ven en call centers reemplazados por IA y bots por nombrar otro ejemplo.

Desde Valos traemos a la mesa estos temas claves para reflexionar e invitar a la acción en cuanto a los altos desafíos que se presentarán en la sociedad actual, en una jornada en la que nos encontraremos para dialogar sobre este y otros temas que hacen al futuro del trabajo y en el que, seguramente, podremos vislumbrar la Mendoza del 2030 con cambios pero siempre pensándola desde el desarrollo sostenible que nos incluya a todos. El próximo 26 de Julio y los meses que lo suceden nos espera un debate al que todos están invitados y debemos participar.

 

Acerca del Foro VALOS 2018

El Foro Anual Valos este año abordará, en 8 paneles y con la participación de más de  22 disertantes, temas como:  proyectando la empleabilidad hacia una Mendoza 2030, Matriz Productiva actual y futura, Derechos Humanos y empresas, Modernización y Políticas Públicas, Empleo vs Empleabilidad, El Futuro del trabajo y la revolución tecnológica, Innovación en Educación para el futuro del trabajo y , finalmente, un panel de cierre con conclusiones a cargo de dirigentes de distintas entidades mendocinas. Este evento de responsabilidad social, que congrega a más de 500 personas en cada edición, está destinado a público de las empresas, universidades, organizaciones de la sociedad civil y del estado. Entre otros objetivos busca sensibilizar y motivar. (http://www.valos.org.ar/foro.php)

 

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