GRAVE DENUNCIA

Temor por sus vidas: Israel prolonga la detención en la Flotilla y un argentino liberado revela el infierno a bordo

El legislador Pablo Giachello regresó al país y denunció violentas agresiones. Mientras tanto, Israel extendió la prisión dos activistas que continúan detenidos y que, según la defensa, enfrentan torturas, graves cargos y temen por sus vidas.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

4 Mayo de 2026 - 07:32

Temor por sus vidas: Israel prolonga la detención en la Flotilla y un argentino liberado revela el infierno a bordo.

Israel prorrogó por dos días la detención del brasileño Thiago Ávila y el español Saif Abu Keshek, activistas de la Flotilla Global Sumud interceptada en aguas internacionales. Acusados de "colaborar con el enemigo" y "terrorismo", su defensa, ejercida por el Centro por los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, Adalah, denuncia que el proceso está plagado de irregularidades.

El crudo testimonio desde Argentina y el miedo por los retenidos

El secuestro de los 175 tripulantes ocurrió cuando las fuerzas israelíes abordaron violentamente las embarcaciones cerca de Creta, violando normativas marítimas. Mientras la mayoría fue liberada, Ávila y Abu Keshek fueron enviados a la prisión de Shikma, en Ashkelon.

En Buenos Aires, el legislador bonaerense Pablo Giachello, ya regresado al país, relató el horror padecido en altamar: "Tuvimos siete compañeros con traumatismo de cráneo, dos perdieron la memoria, uno se descolocó el hombro y dos tuvieron costillas rotas". Giachello subrayó que estas vejaciones representan una mínima muestra del sufrimiento del pueblo palestino.

Actualmente, la alarma internacional recae sobre los dos retenidos, quienes iniciaron una huelga de hambre. Testigos afirman que Saif Abu Keshek padeció torturas sistemáticas y vejaciones tras ser separado del resto. Los gritos resonaban en el buque militar israelí, lo que generó un profundo temor por su vida. La Cancillería de España repudió el secuestro y exigió garantías médicas inmediatas. En el país ibérico preocupa especialmente su condición debido a que el detenido tiene también nacionalidad palestina. 

Por otro lado, la situación del brasileño Thiago Ávila es igualmente crítica. El activista sudamericano a quien, curiosamente, no se le permitió el ingreso a la Argentina hace poco más de un mes, continúa prisionero sin recibir atención sanitaria. Las organizaciones denuncian que ambos fueron violentamente interrogados por la inteligencia del Shin Bet. Ambos activistas han iniciado una huelga de hambre y Ávila ha expresado que no abandonará la prisión sin Keshek. 

Ante esta situación, los gobiernos de España y Brasil difundieron un comunicado conjunto donde condenaron "en los términos más enérgicos el secuestro de dos de sus ciudadanos en aguas internacionales por parte del Gobierno de Israel". Ambos países definieron la acción como "flagrantemente ilegal" y cometida "fuera de su jurisdicción".