El tablero político peruano sufrió un sismo de última hora. Según el análisis de Ulises Addamo en su columna para Ciudadano News, Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, logró un ascenso meteórico en el recuento de votos, consolidándose como el rival de Keiko Fujimori para el balotaje del 7 de junio.
Con más del 91% de las actas procesadas, Sánchez logró capitalizar el descontento del interior del país, desplazando por un margen mínimo al conservador Rafael López Aliaga. Este giro posiciona al exministro de Pedro Castillo como el referente de una izquierda radical que busca frenar el avance del fujimorismo en una elección que divide al país.