La tensión entre Colombia y Ecuador escaló a niveles críticos tras las recientes declaraciones de Gustavo Petro. Según el análisis del periodista Ulises Addamo, el mandatario colombiano acusó a Daniel Noboa de "fomentar la mafia" mediante la imposición de aranceles del 100% a productos que ingresan por vía terrestre.
Petro argumenta que estas restricciones comerciales no detienen el flujo de bienes, sino que desplazan el intercambio hacia rutas ilegales controladas por bandas narcocriminales. Mientras Noboa busca apoyo militar en Estados Unidos para blindar su territorio, el quiebre diplomático es total: ambos países retiraron a sus embajadores, dejando la cooperación fronteriza en un limbo peligroso.