Tras décadas de servicio, la Fuerza Aérea del Perú da un salto tecnológico y doctrinario clave. Según el análisis de Ulises Addamo, el país seleccionó los cazas F-16 Block 70 para la defensa de su espacio aéreo, tras descartar al Dassault Rafale y al Saab Gripen.
Esta decisión marca el retiro de sistemas de armas históricos. Los emblemáticos Mirage 2000, operativos desde los años 80, y los MiG-29 adquiridos en 1995, finalmente serán reemplazados tras años de desgaste y limitaciones operativas.
La llegada de los F-16 estadounidenses no es solo una simple compra de aeronaves, sino una modernización integral que asegura a Perú recuperar capacidades estratégicas de vanguardia para la región.