El gobierno de Estados Unidos y la República Islámica de Irán avanzan decididamente en las negociaciones para alcanzar un acuerdo histórico que ponga fin a las hostilidades y permita la reapertura gradual del estratégico estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el entendimiento ya está "negociado en gran medida", marcando un posible punto de inflexión tras doce semanas de intensos combates en Medio Oriente que paralizaron el comercio global de combustibles.
Los detalles de un pacto que paraliza al mundo
El borrador del acuerdo contempla un alto el fuego integral y el compromiso de Irán de entregar sus reservas de uranio altamente enriquecido, las cuales se transferirían a un tercer país como Rusia durante un plazo de 60 días.
A cambio, la gestión de Trump levantará de forma progresiva el severo bloqueo de los puertos iraníes y otorgará exenciones a las sanciones económicas, permitiendo que Teherán vuelva a exportar su petróleo para aliviar su golpeada economía nacional.
Aunque desde la cancillería iraní aclararon que la firma final no es inminente por diferencias pendientes con Washington, el diálogo sigue abierto y los mercados internacionales ya respiran aliviados.
Asimismo, Irán anunció que comenzará a cobrar tasas vinculadas a servicios de navegación a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz con el fin de proteger el medio ambiente, una medida que suma tensión en medio de una diplomacia al límite que busca reconstruir la seguridad regional.