La tensión política entre Washington y Teherán escaló al plano deportivo. La Federación Iraní de Fútbol (FFI) denunció un "trato discriminatorio" por parte de Estados Unidos, país coanfitrión del Mundial 2026, al negar deliberadamente el visado a directivos, asesores técnicos y periodistas.
Aunque los futbolistas del Team Melli recibieron la autorización para ingresar, figuras clave como el secretario general de la FFI, Hedayat Mombini, quedaron excluidas. Por razones de seguridad derivadas del conflicto entre ambos países, la selección iraní debió mudar su concentración a Tijuana, México. Irán debutará en Los Ángeles contra Nueva Zelanda, en un torneo ya marcado por la geopolítica.