En un nuevo capítulo de su gira internacional, el presidente Javier Milei arribó a la ciudad de Budapest para profundizar los lazos con uno de sus principales aliados ideológicos en Europa. El mandatario fue recibido inicialmente por su par de Hungría, Tamás Sulyok, en el Palacio Sándor, en un encuentro que marcó el inicio de una jornada cargada de simbolismo político. Milei viajó acompañado por una comitiva reducida pero estratégica, integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
Alianza estratégica en el Monasterio de Buda
Tras el recibimiento protocolar, la atención se trasladó al Karmelita Monastery of Buda, donde Milei mantuvo una reunión privada con el primer ministro Víktor Orbán. Este encuentro es visto por analistas como un paso fundamental para consolidar un eje conservador transatlántico, uniendo las agendas de desregulación económica argentinas con el nacionalismo soberanista húngaro. La sintonía entre ambos líderes se ha manifestado anteriormente en foros internacionales, donde ambos han coincidido en la crítica a las agendas globales tradicionales.
Como cierre de su visita, el líder libertario participará en la Ceremonia de Cierre de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). Este foro, encabezado por Miklós Szanthó, representa el epicentro de la ultraderecha global. Se espera que el discurso de Milei se centre en la batalla cultural y la defensa de las ideas de la libertad, reforzando su rol como referente internacional del movimiento conservador.