Un ciudadano argentino fue detenido en Río de Janeiro tras insultar de forma discriminatoria a una joven brasileña. El incidente, ocurrido en un comercio, fue denunciado por otro compatriota, lo que derivó en la intervención inmediata de la policía.
El acusado enfrenta cargos bajo la Ley 14.532, que equipara la injuria racial al delito de racismo. Según la legislación vigente, las penas oscilan entre los 2 y 5 años de prisión, con el agravante de ser un delito no prescriptible y que no admite el pago de fianza para recuperar la libertad durante el proceso. Escuchá el informe de Enrique Villalobo en Elijo No Creer.