El oeste de los Estados Unidos enfrenta una amenaza sin precedentes. Según un reciente estudio publicado en el Journal of Geophysical Research en 2026, la mítica falla de San Andrés y la falla de San Jacinto se cruzan en un punto crítico geográfico conocido como Cajon Pass. Este delicado cruce funciona como un verdadero "portón sísmico" para la región.
Durante los últimos 160 años, no se ha liberado energía en esta zona. Lejos de estar inactiva, la falla ha estado acumulando una inmensa tensión. La investigación, que logró reconstruir más de 1000 años de historia sísmica en el sur de California, llegó a una conclusión alarmante: el estrés tectónico ha tocado su punto más alto del último milenio.
Los expertos advierten que si un terremoto activa ambas fallas de manera simultánea, la liberación de energía se potenciará de forma devastadora. Aunque no se puede predecir la fecha exacta del sismo, los especialistas aseguran que su llegada es un hecho inminente. Incluso, algunos modelos tecnológicos sugieren consecuencias geográficas drásticas, previendo que California podría convertirse en una isla. Lo único certero es que la tierra volverá a moverse, y la preparación será absolutamente vital para lograr minimizar las pérdidas humanas y materiales. Escuchá la columna de Alejandro Álvarez en El Interactivo.