Colombia abrió las urnas este domingo 21 de junio en una histórica segunda vuelta presidencial marcada por una profunda polarización y discursos virulentos de ambos candidatos. Más de 41 millones de ciudadanos decidirán hoy si continúan con el proyecto progresista de izquierda o giran de forma radical hacia la derecha.
En un clima de alta tensión, las autoridades electorales y el actual mandatario Gustavo Petro realizaron un acto de apertura de urnas en el que hicieron un fuerte llamado a la calma y a respetar los resultados institucionales. De este modo, intentan disipar cualquier asomo de cuestionamiento previo sobre la legitimidad del proceso democrático.
Modelos antagónicos: Mano firme frente a Paz integral
La contienda expone dos visiones de país absolutamente irreconciliables. El izquierdista Iván Cepeda (Pacto Histórico) propone una paz integral mediante el diálogo continuo con grupos armados, mayor progresividad tributaria para las grandes fortunas y una transición energética limpia libre de extractivismo. En la vereda opuesta, el ultraderechista Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria), quien lidera los sondeos tras vencer en primera vuelta, promete una estricta política de mano firme inspirada en Nayib Bukele, que incluye la militarización nacional, la construcción de diez megacárceles, la reducción del aparato estatal en un 40% y el pleno impulso al fracking.
Los centros de votación cerrarán a las 16:00 hora local (18 horas en Argentina). La Registraduría Nacional habilitó a 21,2 millones de mujeres y 20,1 millones de hombres, sumando 1,4 millones de colombianos en el exterior. Debido a un despliegue de vigilancia sin precedentes con casi 1.700 observadores internacionales, las autoridades electorales estiman procesar el preconteo con máxima transparencia y velocidad, prometiendo divulgar los primeros resultados oficiales en menos de una hora tras el cierre.
El mundo aguarda con enorme expectativa un desenlace crucial que reconfigurará por completo el mapa geopolítico de América Latina.