El despliegue del portaaviones USS George H.W. Bush marca una fase crítica en la operación "Epic Fury". Según el analista Ulises Addamo, aunque Donald Trump extendió el ultimátum a Irán por dos semanas, la movilización de recursos militares pesados no se detiene.
La llegada de este gigante nuclear busca cubrir la baja operativa del USS Gerald Ford, afectado recientemente por un incendio accidental. Con el USS Abraham Lincoln ya activo en el Mar Arábigo, EE.UU. consolida una "punta de lanza" capaz de ejecutar ataques masivos fuera de su territorio.
Para Addamo, el objetivo estratégico es forzar la reapertura del Estrecho de Ormuz. Si la diplomacia mediada por Pakistán falla, la arquitectura naval estará lista para una ofensiva generalizada.