MÁXIMA TENSIÓN

Alerta en Bolivia: con cortes de rutas y dinamitas, los manifestantes exigen la renuncia de Rodrigo Paz

A solo seis meses de asumir, el presidente Rodrigo Paz enfrenta un violento cerco en La Paz. Los bloqueos provocan desabastecimiento crítico, mientras la tensión geopolítica divide a la región.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

18 Mayo de 2026 - 07:58

Crisis en Bolivia: protestas y bloqueos exigen renuncia de Rodrigo Paz.

La crisis social y política en Bolivia escaló de forma crítica en las últimas horas con más de 70 puntos de bloqueo que mantienen virtualmente sitiada a la ciudad de La Paz. Las masivas movilizaciones, lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, mineros artesanales y maestros rurales, comenzaron como un reclamo por aumentos salariales y escasez de combustibles, pero escalaron rápidamente en una exigencia abierta de renuncia para el presidente Rodrigo Paz.

Paz asumió el poder hace apenas seis meses interrumpiendo dos décadas de hegemonía de izquierda. La situación en los alrededores de la capital administrativa es caótica, registrándose violentos enfrentamientos con piedras y cargas de dinamita frente al avance de las fuerzas de seguridad.

Caos humanitario y fractura geopolítica internacional

El desabastecimiento ya genera consecuencias devastadoras para la población civil. La interrupción del tránsito terrestre paralizó el ingreso de insumos básicos y combustible, provocando un faltante crítico de oxígeno medicinal en los hospitales que, según denuncias del propio gobierno, ya provocó la muerte de al menos tres personas por falta de atención médica oportuna. Ante este escenario, el Ejecutivo intentó implementar un "Corredor Humanitario" enviando a más de 3.500 efectivos militares y policiales, aunque debieron retroceder para evitar mayores tragedias.

El conflicto trascendió fronteras y detonó una profunda división geopolítica en América Latina. Mientras Estados Unidos, Argentina e Israel condenaron los intentos de desestabilización democrática y respaldaron la gestión de Paz, el mandatario colombiano Gustavo Petro defendió las protestas calificándolas de "insurrección popular" y alineándose con el expresidente Evo Morales. Morales, actualmente bajo orden de captura por causas judiciales, utiliza sus bastiones en el Chapare para resistir con bloqueos paralelos, aprovechó el fin de semana para contraatacar vía redes sociales. 

Morales agradeció el apoyo de Petro y denunció ante la ONU espionaje estatal sobre los manifestantes, pero su mensaje más duro fue contra el gobierno israelí. Morales cuestionó la autoridad moral de Israel para opinar sobre las decisiones soberanas de Bolivia, acusándolo de cometer un genocidio en Palestina. Así, la fuerte confrontación ideológica y los bloqueos en aeropuertos clave profundizan la incertidumbre sobre la estabilidad institucional del país a corto plazo.